A lo largo de los últimos 25 años y luego de la caída del Muro de Berlín, cuando la derecha del capital proclamó «el fin de las ideologías» y en nuestro país se dio una desbandada de militantes de la izquierda clásica y su diversidad de colectividades partidarias en práctica disolución; a algunos nos tocó levantar las banderas de la justicia social desde nuestras respectivas organizaciones, especialmente las de carácter sindical.