Evita compañera
Un día caluroso de enero, en 1950, mientras inauguraba el nuevo local del Sindicato de Conductores de Taxis, Evita se desmayó. Poco después, los médicos le diagnosticaron cáncer de útero y empezó un largo padecimiento hasta el 26 de julio de 1952 cuando la abanderada de los humildes dejó su cuerpo y pasó a la inmortalidad. Su legado y su amor por el pueblo siguen latiendo en miles de trabajadores de la Argentina que la recuerdan 64 años después.

