Como era de imaginar, la firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea fue motivo de celebración este miércoles durante la cumbre del bloque realizada en Santa Fe, en la que Mauricio Macri (presidente de Argentina) le traspasó la presidencia pro témpore a Jair Bolsonaro (presidente de Brasil). Es una señal clara al mundo de que queremos que el Mercosur sea abierto, competitivo, dinámico, comprometido con la integración y el comercio, con las reglas de juego claras, para fomentar las inversiones y hacer negocios, aseguró Macri. En la misma dirección, Bolsonaro habló del compromiso de mi gobierno con la modernización y la apertura de nuestro bloque. Sin perder el buen tono y deslizando algunos chistes sobre fútbol -presentes en todos los discursos dada la reciente Copa América-, Evo Morales fue la voz discordante. Cualquier acuerdo, convenio o tratado siempre deben estar orientados a resolver y atender las demandas de los más humildes, de los más pobres, de los más olvidados de la historia de la región, marcó el presidente de Bolivia, quien tampoco firmó el documento que reclamó el restablecimiento del estado de derecho en Venezuela.