Luis Alpirez, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud de Guatemala (SNTSG) y secretario alterno de Normas y Legislaciones de la CLATE, denunció el asesinato del sindicalista Rolando Gómez y el ataque sistemático a las y los dirigentes sindicales de su país.
El pasado lunes 23 de septiembre, en la ciudad del oriente guatemalteco Jutiapa, fue asesinado a sangre fría el secretario del SNTSG de esa departamental Rolando Gómez, conocido por sus compañeros y familiares como Lalo. El dirigente, que el viernes anterior a su muerte había participado activamente de una movilización en la ciudad de Guatemala para exigir mejoras en el sistema de salud pública de su país, salía de su casa el lunes a las 8 de la mañana y fue acribillado en plena calle por dos hombres que se trasladaban en una motocicleta.
«Lalo fue un dirigente muy activo, con mucha participación en todas las luchas y que venía denunciando permanentemente la coptación de los servicios de salud en su departamento. Era un luchador contra la corrupción. Y por eso había realizado denuncias en todas las instancias legales contra funcionarios y directores del área de salud por corrupción que fueron finalmente removidos de sus puestos», expresó costernado Luis Alpírez al informar sobre este grave hecho.

El dirigente también reconoció que su compañero «no me comentó sobre amenazas a su persona, pero sí nos había expresado y mostrado algunos videos con amenazas anónimas que sufría la filial de nuestro sindicato en su localidad y que incluso hasta me mencionaban a mí como titular del sindicato a nivel nacional».
Es por eso que el sindicato, organización afiliada a la CLATE, exige a las autoridades y a la Justicia que investigue el hecho como un ataque a los dirigentes y las organizaciones sindicales. «Hay una campaña sistemática en Guatemala de ataque a los dirigentes sindicales. Ya lo hemos denunciado en instancias nacionales e internacionales. Pero las autoridades locales no reconocen esta denunciay colaboran en la difusión de versiones falsas y calumnias», reconoce Alpírez en diálogo con el equipo de prensa de la CLATE que lo entrevistó el día después del brutal ataque.

La CLATE se suma a la denuncia
El Presidente de la CLATE, Julio Fuentes, explicó que en los próximos días solicitará, en nombre y representación del Comité Ejecutivo de la Confederación, una reunión con el embajador de Guatemala en la Argentina. «Vamos a solicitar una entrevista urgente con el representante guatemalteco en el país para exigir una investigación profunda sobre lo sucedido en Jutiapa con el compañero dirigente del Sindicato de Salud guatemalteco», expresó Fuentes.
«Nos solidarizamos con las y los dirigentes del sindicato de Guatemala, con los familiares y amigos de Lalo, con las y los servidores públicos que defienden la salud pública como un derecho de nuestros pueblos y exigimos Justicia por este asesinato y la seguridad de nuestros dirigentes y dirigentas que cada día trabajan por el bien común, porque sean respetados sus derechos y su vida, que es lo más valioso que tenemos y defendemos siempre», agregó Fuentes.
Un dirigente activo y comprometido
Rolando Gómez, junto a otros miles de trabajadores y trabajadoras del sector salud de Guatemala, participó activamente el pasado viernes 20 de septiembre de la marcha realizada en la ciudad capital y brindó un discuro frente al Palacio de Gobierno. «Recuerdo que en su oratoria, el compañero exigió al presidente Bernando Arévalo que mirara lo que está pasando en la salud de nuestro país y pidió limpiar esas estructuras criminales que están campeando en el Ministerio», recordó Alpirez, quien además se emocionó al expresar las palabras con las que Lalo cerró aquel discurso: «Estamos defendiendo la salud para toda la población. Los trabajadores y dirigentes de la salud estamos dispuestos a dar la vida en esta lucha por una salud pública eficiente y de calidad para nuestro pueblo».

Dirigentes sindicales en peligro
«A pesar de que es realmente muy lamentable lo que nos pasó a nosotros, debo decir que no es extraño en mi país que esto suceda. Semanas atrás, un dirigente del gremio de los trabajadores de la Educación de Guatemala también fue asesinado y aún la justicia no ha dado respuesta sobre lo sucedido. Atacan a las y los dirigentes de base, a los que están en el territorio trabajando junto a sus pares», recordó Alpírez.

«Llevamos más de 9 meses de conflicto y no se nos ha dado una respuesta. Y no sólo a nuestras reivindicaciones laborales sino también a nuestro pedido para que se garantice la no privatización de los servicios de salud, que se garantice la gratuidad de la salud en Guatemala. Porque el problema no somos los trabajadores ni los sindicatos, sino que hay problemas estructurales. Y este Gobierno tiene que empezar a combatirlos», enfatizó el titular del SNTSG.
Y agregó: «Ni la justicia ni los órganos de control gubernamental hacen nada contra estos ataques sistemáticos contra los sindicalistas. En vez de dedicarse a investigar la corrupción de funcionarios de gobiernos anteriores se han dedicado a perseguir a los dirigentes sindicales por el sólo hecho de tener derechos garantizados en nuestro Pacto Colectivo».

Respecto de la campaña antisindical, Alpírez agregó que «intentan involucrara los dirigentes sindicales que han caído, producto de la intolerancia, con asuntos personales o pasionales. Y lo que es peor: intentan vincular a los dirigentes con el narcomenudeo. Pero nosotros sabemos muy bien quiénes son nuestros dirigentes y no vamos a permitirlo. Tratan de desviar la opinión pública, quitando del medio el verdadero motivo del asesinato, que pudo haber sido por su actividad sindical. Utilizan los medios de comunicación para instalar estas mentiras».





