El sindicato
que nuclea a unos 900 trabajadores penitenciarios civiles, viene realizando
distintas acciones denunciando las condiciones precarias y de alto riesgo
dentro de los establecimientos en todo el país, y en se marco el pasado cuatro
de febrero paralizaron sus actividades en los distintos ámbitos carcelarios.
Juan
Nolasco, presidente de Ofucipe, en diálogo con el Portal del PIT-CNT, explicó
que la realidad que están viviendo es compleja y de alto riesgo.
Los
trabajadores civiles se desempeñan en distintas áreas como educación,
recreación, deportes y seguridad interna. Uno de los principales objetivos de
su tarea promover la socialización de los reclusos, tendiendo a que adquieran
o recuperen hábitos de trabajo. Empero, el presidente de Ofucipe aseguró al
Portal que el principal problema que tenemos es la seguridad de nuestros
compañeros porque no estamos capacitados. En este sentido Nolasco explicó que
cuando se realizan los llamados para operadores penitenciarios por parte del
Ministerio del Interior solamente se hablaba de la tarea de rehabilitación.
Asimismo, se les asignó tareas de perfil social como el ingreso a los celdarios
de las cárceles para persuadir en tareas de higiene y orden de los espacios que
habitan. Sin embargo, el presidente del sindicato denunció al Portal que los
trabajadores somos la primera línea de lo que sea y ni fuimos llamados para
eso y tampoco estamos capacitados para eso.
Los
trabajadores reclaman la presencia de policías para acompañar el desempeño de
los operadores en sus tareas o bien que se cree un nuevo escalafón de personal
especializado en seguridad para desempeñar esa tarea.
La
implementación de ese nuevo escalafón es una vieja promesa del Instituto
Nacional de Rehabilitación (INR) aunque según aclararon los trabajadores,
hasta el momento no lo han cumplido y lo estamos sufriendo porque tenemos
compañeros que han sido agredidos en el desempeño de sus tareas.
Riesgo
La delicada
realidad que viven los trabajadores civiles penitenciarios se traduce en
situaciones de riesgo a diario, según lo describió al Portal, Juan Nolasco. Si
se desata un conflicto o una pelea o incluso cuando a algún recluso no le gusta
algo, los que estamos en la primera línea somos nosotros, y no estamos
preparados para eso sentenció.





