Así lo expresó Ramón Farías, Coordinador Nacional de la ATE del PAMI, la obra social de las y los trabajadores jubilados y pensionados de la Argentina. El dirigente del sindicato que nuclea a las y los estatales dialogó con CLATE sobre la importancia que tiene este organismo público y cómo las políticas de ajuste están perjudicando estas prestaciones.
En diálogo con CLATE, Ramón Farías recordó que el PAMI es un histórico organismo estatal de la Argentina, el más grande de Latinoamérica, que brinda servicios de salud y sociales a más de 5 millones de jubilados y jubiladas y que se sustenta con el aporte de todos los trabajadores y trabajadoras activos del país a través del 1% de sus ingresos brutos.

El Programa de Atención Médica Integral, conocido comúnmente por sus siglas PAMI, es una obra social para los jubilados y pensionados, las personas mayores de 70 años sin jubilación y los excombatientes de la Guerra de las Malvinas, que funciona en Argentina como dependencia del Ministerio de Salud de la Nación.
Es la obra social con mayor cantidad de afiliados de la Argentina y también el mayor pagador de prestaciones al hospital público, dado que casi el 70 % de los pagos se corresponde con servicios a sus afiliados. Y a pesar de que fue fundado con la idea de ser un ente autónomo, hasta ahora, todos los presidentes del directorio o directores o interventores fueron designados por los gobiernos de turno.

«Cuando en Argentina hay elección de diputados o Presidente también se deberían votar a los representantes de las y los jubilados y pensionados para el PAMI, pero lo concreto es que eso no sucede y el organismo se mantiene permanentemente intervenido», explicó Farías, quien además analizó la grave situación que atraviesa la obra social y también las jubilaciones y pensiones con el ajuste aplicado por el gobierno de Javier Milei.





