El Piojo, como todos lo conocían, se
destacó no solo por su militancia gremial en la Asociación Trabajadores del
Estado y la CTA riojana sino por su incansable lucha contra la instalación de
la minería a cielo abierto en la ciudad de Famatina de su querida provincia.
Militante de toda la vida, fue preso
político de la última dictadura militar y denunció su detención ilegal y las
torturas sufridas en cautiverio en el marco del juicio conocido como Megacausa
Riojana.





