El presidente de la Federación Nacional de Trabajadores del Sector Público de Venezuela (FENTRASEP), Franklin Rondón, hizo un llamado a toda la población a participar de las jornadas de alistamiento voluntario en la Milicia Bolivariana, ante las amenazas militares de Estados Unidos.
Este 29 y 30 de agosto se lleva a cabo en Venezuela la segunda fase de alistamiento voluntario en la Milicia Bolivariana, convocada por el gobierno de Nicolás Maduro en respuesta al despliegue de buques de guerra estadounidenses en aguas cercanas al Caribe venezolano.
Más de 1.000 puntos han sido habilitados en plazas, cuarteles y espacios comunitarios para que la ciudadanía continúe incorporándose a este componente auxiliar de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). La primera fase de alistamiento, realizada el fin de semana pasado, tuvo uma masiva participación.

«El llamado realizado por el presidente de la República ha sido atendido por el pueblo venezolano», destacó Franklin Rondón, titular de la FENTRASEP, organización integrante de CLATE, en una entrevista para el programa Al Aire, de Venezolana de Televisión (VTV). Para el dirigente, eso demuestra el nivel de conciencia de la población: «Somos un pueblo organizado, consciente, maduro políticamente«.
En el caso de los trabajadores y trabajadoras, Rondón destacó que existe un Estado Mayor de la Clase Obrera perfectamente organizado, que se prepara cada día para la defensa de la Patria. «En cada centro de trabajo existen los cuerpos combatientes y las milicias obreras«, afirmó.

El rol de las milicias
El presidente de FENTRASEP explicó que la responsabilidad de las milicias es «complementar los requerimientos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana» ante cualquier situación extraordinaria. «Estamos llamados a prestar todo el apoyo logístico, como transmitir por radio, vigilar o transportar medicamentos, por ejemplo».
Y añadió: «En el caso de la clase obrera, tenemos las instrucciones de garantizarle al pueblo venezolano los servicios públicos, la alimentación, el funcionamiento de la electricidad, de las telecomunicaciones, que no paren las escuelas, que los hospitales sigan funcionando. En definitiva, que el país siga en marcha«.

Con respecto a las consecuencias de un posible ataque militar de Estados Unidos a Venezuela, el dirigente señaló que «se generaría una situación irregular que afectaría a todo el territorio de América Latina y del Caribe«. Y aclaró: «Nosotros estamos preparados para enfrentar cualquier situación extraordinaria. Ojalá no suceda».
Para finalizar, Rondón reforzó el llamado a participar de las jornadas de alistamiento: «Nosotros tenemos que estar muy bien ubicados. Tenemos que estar del lado de la Patria, del futuro de nuestros hijos y nietos, de la preservación de nuestros recursos naturales, de la paz, la libertad, la democracia. Independientemente de la militancia política que tengamos, hay una situación que nos une a todos, que es la defensa de Venezuela«.

La mentira de la guerra contra las drogas
En su artículo “El Gran Engaño contra Venezuela: la geopolítica del petróleo disfrazada de lucha contra las drogas”, el académico y exalto funcionario de la ONU, Pino Arlacchi, denuncia lo que considera una campaña de desinformación impulsada por el gobierno de Donald Trump para justificar una intervención en el país suramericano, bajo el pretexto de combatir el narcotráfico.
Arlacchi, quien fue secretario general adjunto de las Naciones Unidas y director ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), sostiene que durante su gestión comprobó que la cooperación venezolana en la lucha contra el narcotráfico era una de las más efectivas de Sudamérica, comparable únicamente con la de Cuba. “Ni Venezuela ni Cuba han tenido jamás extensiones de tierra cultivadas con cocaína”, afirma en su artículo.

El documento, respaldado por datos de los informes de la ONU de 2025, desmonta lo que el autor llama “la delirante narrativa de Trump de Venezuela como narcoestado”. Arlacchi califica esta acusación como una “calumnia con motivaciones geopolíticas”, orientada a encubrir los verdaderos intereses energéticos de Washington en la región.
Uno de los puntos centrales del artículo es la crítica al llamado “Cartel de los Soles”, al que Arlacchi describe como una “ficción de Hollywood” sin respaldo en los informes de la ONU ni en documentos de agencias europeas o internacionales. Según el exfuncionario, esta narrativa ha sido utilizada para justificar sanciones, embargos y amenazas de intervención militar contra Venezuela, país que posee una de las mayores reservas de petróleo del planeta.
El informe de la ONU citado por Arlacchi revela que solo el 5% de la droga colombiana transita por Venezuela, cifra que contrasta con las 2.370 toneladas producidas o comercializadas por Colombia en 2018, y las 1.400 toneladas que circularon por Guatemala. “Pero nadie habla de ello porque Guatemala históricamente ha tenido escasez de la única droga artificial que le interesa a Trump: el petróleo”, ironiza el autor.

Además, el artículo expone la doble moral de Estados Unidos al ignorar el auge del narcotráfico en países aliados como Ecuador, donde el 57 por ciento de los contenedores de banano que salen de Guayaquil hacia Europa están cargados de cocaína. Arlacchi recuerda que autoridades europeas incautaron 13 toneladas de esta droga en un solo barco procedente de puertos ecuatorianos.
Finalmente, el sociólogo italiano concluye que Venezuela, por su ubicación geográfica, no es una ruta lógica para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos o Europa. “La logística criminal convierte a Venezuela en un actor marginal en el vasto escenario del narcotráfico internacional”, sentencia. Y añade que el verdadero delito lo comete el presidente estadounidense, Donald Trump, al promover “calumnias sistemáticas contra un Estado soberano con el fin de apropiarse de sus recursos petroleros”.
Leer aquí el artículo completo.
A continuación, el testimonio de Franklin Rondón, presidente de la FENTRASEP, desde la jornada de alistamiento a las Milicias Boliviarianas en la Plaza Bolívar de Caracas:





