La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) de Argentina, afiliada a la CLATE, informó que el paro convocado ayer jueves 26 de septiembre tuvo un alto acatamiento en todo el país. En Buenos Aires se realizó una marcha al Ministerio de Justicia de la Nación y la Plaza de Mayo.
“Por estas horas existe una coincidencia general y es que el Gobierno comenzó a perder apoyo popular. Tenemos que ser capaces de multiplicar las protestas en toda la Argentina y generar un rápido crecimiento de la conflictividad”, indicó Rodolfo Aguiar, secretario general de la ATE Argentina.
En referencia a los niveles de adhesión al paro, el dirigente señaló: “El alto nivel de acatamiento muestra que los estatales le pierden miedo a las presiones, violencia y amenazas de los funcionarios y están decididos a pelear en defensa de sus salarios y puestos de trabajo”.

“La democracia en este momento se encuentra gravemente restringida en el país. Luego de finalizar el paro, inmediatamente vamos a convocar a una nueva reunión de Conducción Nacional para evaluar la continuidad de este plan de acción. Tenemos que aprovechar este momento de confusión gubernamental”, concluyó Aguiar.
Tanto la Administración Pública Nacional, como las provinciales y municipales se vieron afectadas ayer por la medida de fuerza; los hospitales funcionaron sólo con guardias mínimas y los organismos esenciales atendieron únicamente emergencias. En tanto, otros servicios como la recolección de residuos, el barrido de las calles, los porteros de escuelas, auxiliares de educación y el mantenimiento de espacios verdes también se vieron alcanzados por la medida de fuerza.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, las y los estatales realizaron un acto simbólico frente al Ministerio de Justicia de la Nación, donde el día miércoles falleció un trabajador tras enterarse de que habría nuevos telegramas de despidos y comunicaciones informales sobre cesantías, y luego marcharon hacia la Plaza de Mayo, donde se llevó a cabo el acto central y una olla popular frente a la Casa Rosada. En tanto, la medida se replica en todo el país con cortes de rutas y movilizaciones a las casas de gobierno en la mayoría de las provincias.
Son casi 65.000 los contratos del Estado que fueron renovados tan solo por tres meses, miles de los cuales el Gobierno planea concluir este 30 de septiembre. Además, ATE también reclama por la pérdida del poder adquisitivo de los estatales que ya supera el 30% en lo que va del año y podría empeorar a partir de la amenaza de congelamiento salarial.

En este marco, el sindicato hizo hincapié en la situación que atraviesan los trabajadores provinciales y municipales, quienes perciben haberes muy por debajo del promedio y que podrían verse considerablemente afectados a partir de la presentación del Presupuesto 2025, donde el presidente Javier Milei exigió a los gobernadores que realicen un ajuste de 60 mil millones de dólares en sus distritos.
Cabe recordar que en la semana previa al paro, el Gobierno decidió denunciar penalmente al Secretario General de ATE por infundir el temor público en el marco de la protesta realizada en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), accionar que el gremio denunció como un intento de acallar y criminalizar las protestas.

En tanto, el sindicato se muestra optimista ante la presentación de una acción judicial para que se declaren inconstitucionales los artículos de la Ley Bases que modifican el régimen de disponibilidad en el sector público, permitiendo que se pueda despedir incluso a los trabajadores de la planta permanente. Al respecto, el Juzgado Nacional de 1era Instancia del Trabajo N°37 ya declaró su competencia para tratar el caso.





