La Organización Internacional del Trabajo (OIT) elaboró un informe muy detallado en el que reflexiona sobre el estado actual del empleo público, analizando sus características y las condiciones laborales de sus trabajadores y trabajadoras.
En su informe «¿Quién tiene el poder en el sector público?», la OIT presenta datos estadísticos sobre aspectos como el tamaño y el alcance del sector público, las actividades económicas que cubre, las ocupaciones de sus trabajadores, sus perfiles democráficos y condiciones de trabajo.

«El sector público es una piedra angular de nuestras sociedades y economías. Garantiza el suministro continuo de bienes y servicios esenciales como la educación, la sanidad, los servicios públicos, el transporte, las infraestructuras viarias y el reparto del correo, por citar algunos, al tiempo que desempeña un papel clave en el fomento del crecimiento y la justicia social«, afirma el documento.
Y añade: «En el centro de estas funciones están los trabajadores del sector público, que sirven a nuestras comunidades garantizando el funcionamiento de instituciones vitales».

Con respecto al tamaño del sector público, la OIT señala que el 11% de la población ocupada mundial trabaja en el sector público. «La proporción del empleo público varía de una región a otra, aumentando con el nivel de renta nacional. Por ejemplo, el 16% de los ocupados trabajan en el sector público en los países de renta alta, frente a sólo el 7% en los países de renta baja», indica.
Y señala que «la región de los Estados Árabes destaca por un sector público especialmente amplio en comparación con otras regiones, donde representa el 25% de la ocupación».

El infome se refiere también a la importancia de los trabajadores de los servicios esenciales para hacer frente a las situaciones de crisis, como la reciente pandemia: «En los países de renta alta, el 25% de los trabajadores esenciales están empleados en el sector público. Esto puede traducirse en unas estructuras de apoyo y unos recursos más sólidos para los servicios esenciales durante las crisis y las emergencias».

«Por el contrario -prosigue el texto-, en los países de renta baja, donde el sector público la ocupación para los trabajadores esenciales es notablemente inferior al 3%, la presión sobre unos servicios públicos ya de por sí sobrecargados puede exacerbar las vulnerabilidades y dificultar las respuestas eficaces», explica.
Con respecto a los patrones de género, el documento de la OIT señala que las mujeres están mucho mejor representadas en el sector público, donde constituyen el 47% de todos los funcionarios públicos, que en el sector privado, donde sólo representan el 39%. Además, informa que «la diferencia salarial entre hombres y mujeres es mucho menos significativa en el sector público».

En sus observaciones finales, el documento subraya que «el sector público desempeña un papel central en el suministro de bienes y servicios esenciales, así como en la promoción del crecimiento, la cohesión social y el bienestar comunitario. Se basa en la diversidad de su mano de obra, repartida entre distintas actividades económicas y ocupaciones».
«Además, el sector público parece mejor equipado para abordar las desigualdades típicas del mercado laboral, como el acceso general a la ocupación, el acceso a puestos directivos y las disparidades en el tiempo de trabajo y el salario», resalta el informe.

Y finaliza: «Como tal, el sector público puede actuar como faro para otros empleadores, guiando la promoción de un crecimiento sostenible e integrador con igualdad de oportunidades para todos los trabajadores.»
El informe fue elaborado por Marie-Claire Sodergren, economista superior en la Unidad de Producción y Análisis de Datos del Departamento de Estadística de la OIT y Rosina Gammarano, Estadística Laboral Senior en la Unidad de Normas y Métodos Estadísticos del Departamento de Estadística de la OIT.
Lea el informe completo de la OIT.





