La Confederación emitió hoy un comunicado, que fue enviado también a las autoridades de la Embajada ecuatoriana en la Argentina, para exigir el inmediato esclarecimiento y castigo a los responsables materiales y políticos del asesinato de los cuatro adolescentes afroecuatorianos a manos de las Fuerzas Armadas de ese país.
«En nombre y representación del Comité Ejecutivo de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales queremos expresar nuestro más enérgico repudio por la desaparición forzada, asesinato y posterior calcinación de Josué Arroyo (14 años), Ismael Arroyo (15 años), Saúl Arboleda (15 años) y Steven Medina (11 años), cuatro niños y adolescentes afroecuatorianos, quienes fueron víctimas de la violencia de las Fuerzas Armadas en Guayaquil, Ecuador», reza la misiva de la CLATE que lleva las firmas de Julio Fuentes y Martín Pereira, presidente y secretario general de la Confederación respectivamente.

La CLATE, junto a otras organizaciones sindicales y sociales de la Región, expresó también que «este crimen, marcado por el odio racial y clasista, es un triste reflejo de la profunda discriminación basada en el origen étnico-racial que se manifiesta de forma sistemática en ese país y en toda nuestra América. Y es por eso que las organizaciones de trabajadores, sociales y de derechos humanos no sólo debemos denunciarlo, sino exigir de manera conjunta una investigación inmediata y castigo a los responsables materiales y políticos de este brutal asesinato».
Lo mismo sucedió con la Federación de Trabajadores Municipales y Provinciales del Ecuador (FETMyP), integrante de la Confederación, que expresó su repudio y exigió a las autoridades políticas y judiciales de su país un compromiso real para garantizar Justicia y Verdad. “Ecuador no puede seguir tolerando la injusticia y el dolor que generan casos como éste. El Gobierno debe responder por la vida de nuestros niños y niñas”, resaltó el sindicato.
«Acompañamos y nos solidarizamos activamente con las familias de Los Cuatro de Guayaquil y exigimos justicia y respeto por las vidas de nuestros niños, niñas y jóvenes», culmina el comunicado de la CLATE.
El caso
Josué, Ismael, Saúl y Steven se encontraban desaparecidos desde el 8 de diciembre. Sus familias contaron que ese día estaban jugando futbol en el barrio popular de Las Malvinas, de la ciudad de Guayaquil.
Luego fueron detenidos por soldados de las Fuerzas Armadas, quienes declararon que los chicos habrían cometido un robo que, al día de hoy, no pudo comprobarse.
El 24 de diciembre, los cuatro cuerpos fueron encontrados a 40 kilómetros de donde habían sido detenidos. Estaban calcinados y maniatados, cercanos a la base aérea de Taura.
Finalmente, el 31 de diciembre, la Fiscalía de Ecuador confirmó que los cuerpos encontrados pertenecían a Josué Arroyo de 14 años, Ismael Arroyo de 15, a Saúl Arboleda de 15 y de Steven Medina de 11 años.
En la investigación tras su desaparición, una cámara de seguridad captó el momento donde los militares subieron a los chicos a una camioneta. Admitieron haberlos «aprehendido», pero dijeron que los habían dejado con vida en la ruta hacia la base militar. La Fiscalía pidió prisión preventiva para los 16 militares involucrados.





