El Sindicato Nacional de Trabajadores de las Empresas Licoreras, Fábricas e Industrias de Licores de Colombia (SINALTRALIC), perteneciente a la Unión Nacional de Trabajadores del Estado y los Servicios Públicos de Colombia (UTRADEC), expresó su preocupación ante la decisión de la Corte Constitucional de abrir el monopolio de aguardientes, dejando en peligro la industria nacional.
El pasado 4 de febrero, la Corte Constitucional colombiana eliminó las restricciones que permitían a las licoreras departamentales bloquear la comercialización de aguardiente proveniente de otras regiones del país. La sentencia declara «inexequible» un artículo de la conocida como Ley de Licores, aprobada en 2016, que otorgaba una protección especial a la producción de aguardiente de cada departamento.
En un comunicado oficial, la SINALTRALIC informó que esta medida “expone a la industria nacional a una competencia desleal” y afectará «la calidad de los productos que consumen las y los colombianos”.
“Estamos convencidos de que la decisión pone en riesgo a la industria estatal colombiana, la cual, se considera vital para las economías regionales y el bienestar social”. Además, el comunicado declara que se trata de “una industria que ha cumplido con altos estándares de calidad y seguridad, como lo demuestran las Empresas de Licores de Cundinamarca, Antioquia y Valle, reconocidas por su responsabilidad en la producción y compromiso con la inocuidad e innovación permanente”.
“Los departamentos productores, tales como Antioquia, Cundinamarca y Valle del Cauca, han demostrado que el monopolio no solo asegura recursos económicos, sino que fortalece una industria nacional robusta, responsable y comprometida con los consumidores”, finaliza el comunicado.
También se pronunció al respecto el presidente de SINALTRALIC y secretario alterno de Derechos Humanos de la CLATE, Humberto Correa, quien explicó que «la economía de los departamentos depende fundamentalmente de las empresas licoreras para subsidiar la salud, educación, el deporte y la infraestructura de obras públicas».
Para el dirigente colombiano, esta sentencia «fue hecha a la medida de los monopolios internacionales y del sector privado para apoderarse de este sector que durante años le ha servido a Colombia». Y agregó: «La rentabilidad de los departamentos no será la misma y se verán afectados miles de empleos que dependen de la cadena productiva de licores».





