Los reclamos de la convocatoria fueron, entre otros,
denunciar el alto costo de vida y defender el IESS y la seguridad social del
conjunto de los trabajadores y el pueblo ecuatoriano. Además, exigen la
vigencia de los derechos individuales y colectivos de los trabajadores y una
solución inmediata a los conflictos colectivos.

En ese marco, el jueves hubo marchas en Manabí, Cuenca, Guayaquil,
Quito, y en la frontera de Colombia, donde miles de trabajadores participaron masivamente
para reclamar contra la política económica y social del gobierno de Rafael
Correa.

Denunciamos el alto costo de vida, los despidos en el
sector público y privado y exigimos la estabilidad laboral, la concertación
colectiva y la libertad sindical, resumió Álvarez Bedon. Con respecto al
último punto, el dirigente explicó que a pesar de que el Gobierno ecuatoriano
ratificó los convenios de la OIT respecto a la libertad sindical no está
cumpliendo con ellos.
Además, el titular de FETMYP reconoció que es un momento
muy especial por las elecciones de febrero próximo para elegir Presidente y
asambleístas aunque destacó la masiva participación de las organizaciones a
pesar de la criminalización de la protesta social.
Tras esta jornada de marchas, las organizaciones
volverán a reunirse a fines de noviembre para continuar con el plan de acción
conjunto. Gane quien gane en febrero, nosotros vamos a seguir movilizados.
Porque no vamos a entregar ningún cheque en blanco a ningún candidato.
Seguiremos luchando contra las políticas neoliberales y por mejores condiciones
para el conjunto de los trabajadores, concluyó Álvarez Bedón.





