Narciso Castillo, secretario general de la Unión Nacional de Trabajadores del Estado (UNTE-SN) de Paraguay, denunció la grave crisis económica y financiera que atraviesa el país tras el colapso de Ueno Bank y reclamó que se investiguen las responsabilidades políticas y económicas del caso. La organización, integrante de la CLATE, exige que no se acepte la renuncia del presidente Santiago Peña y que se avance con el juicio político y la investigación judicial.
El Paraguay atraviesa una profunda crisis económica y financiera, cuyo impacto alcanza a millones de trabajadores, trabajadoras, ahorristas y jubilados. Así lo advirtió Narciso Castillo, secretario general de la Unión Nacional de Trabajadores del Estado (UNTE-SN), integrante de CLATE, quien denunció las consecuencias del colapso de Ueno Bank y reclamó que se investiguen las responsabilidades detrás de lo que calificó como un «robo descomunal al pueblo paraguayo».

Según explicó el dirigente sindical, alrededor de tres millones de paraguayos y paraguayas se encuentran entre los damnificados por la situación de la entidad financiera, que operaba principalmente de manera digital. A esto se suma la pérdida de más de 7.000 puestos de trabajo en empresas vinculadas al grupo económico, entre ellas medios de comunicación radiales y televisivos.
Frente a este escenario, la UNTE-SN reclama que no se acepte la renuncia del presidente de la República, Santiago Peña, y que se avance con el juicio político y las investigaciones judiciales correspondientes. «Que se le lleve a la justicia y que pague por este crimen que ha realizado contra el pueblo paraguayo», sostuvo Castillo.

El secretario general también puso el foco en los fondos públicos y previsionales comprometidos en la entidad. Señaló que tanto el Ministerio de Economía como el Instituto de Previsión Social (IPS) realizaron inversiones en el banco, poniendo en riesgo recursos destinados, entre otros fines, a garantizar las jubilaciones y pensiones de los trabajadores. En ese sentido, reclamó que se restituyan íntegramente los fondos de los ahorristas e inversores.
«Nosotros hoy estamos exigiendo que este banco devuelva el dinero en su totalidad», afirmó Castillo, quien cuestionó las restricciones impuestas para retirar los fondos depositados y advirtió sobre la incertidumbre que enfrentan miles de familias.

Finalmente, el dirigente vinculó la crisis con el modelo económico vigente en el país. «Estamos ante una situación bastante difícil financieramente que es fruto de este sistema neoliberal», expresó, al tiempo que responsabilizó a las políticas impulsadas desde la Presidencia por la situación que atraviesa el pueblo paraguayo.
Desde la UNTE-SN, organización integrante de la CLATE, sostienen que es indispensable esclarecer lo ocurrido, establecer las responsabilidades correspondientes y garantizar que los recursos de los trabajadores, los jubilados y el conjunto de la ciudadanía sean restituidos.





