
La Constituyente va y es el escudo protector contra el fascismo
El autor intelectual de múltiples crímenes contra ciudadanos y ciudadanas venezolanas ha vuelto a su domicilio. Goza de un beneficio que en varios países del continente se le concede solamente a quienes han pasado los 70 años de edad o padecen de una enfermedad grave. Sin embargo Leopoldo López no entra en ninguna de esas dos variantes: ronda los 46 años y apenas llegado a su domicilio trepó ágilmente a una escalera, gesticuló ante sus escuálidos seguidores y prometió seguir luchando por la libertad de Venezuela. A esa altura, parecía no recordar su promesa de que voy a salir de la cárcel cuando ya no haya ningún otro preso político.








