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Jean Bonald Golinski Fatal: “Vivimos momentos muy difíciles en Haití»

Jean Bonald Golinski Fatal: “Vivimos momentos muy difíciles en Haití»

El presidente de la Confederación de Trabajadores del Sector Público y Privado (CTSP) de Haití, integrante de CLATE, brindó un informe sobre la situación crítica que vive el país, en medio de una nueva ola de protestas para exigir la destitución del actual primer ministro, Ariel Henry, quien debía finalizar su mandato este 7 de febrero.

“Vivimos momentos muy difíciles en Haití, nada funciona. No hay Parlamento ni elecciones desde hace 4 años”, señaló el dirigente. “Hay un primer ministro impuesto por la comunidad internacional, especialmente por el Core Group. Este primer ministro ocupa simultáneamente las funciones de Presidente de la República, Primer Ministro y Parlamento, ya que gobierna por decreto y se otorga poderes legislativos para hacer leyes. Así, el poder ejecutivo del Primer Ministro se convierte en un Ejecutivo-legislativo”, explicó Jean Bonald.

Jean Bonald Golinski Fatal, presidente de la CTSP.

No existe ningún poder de control sobre el gobierno; este gobierno, que debía permanecer 90 a 120 días en el poder para organizar elecciones para elegir un Presidente de la República y un Parlamento, nunca ha considerado esto. Ya lleva 31 meses en el poder”, indicó.

Primer ministro haitiano, Ariel Henry.

El titular de la CTSP recordó, además, que grupos armados o pandillas ocupan una parte importante del país. “Haití está dividido en 10 departamentos geográficos. Desde antes del asesinato del presidente Jovenel Moïse por parte de mercenarios colombianos en la noche del 6 al 7 de julio de 2021, el sur de la capital de Haití, Puerto Príncipe, estaba ocupado por pandillas. Esto separó a Puerto Príncipe de cuatro departamentos geográficos, luego el norte de Puerto Príncipe también fue ocupado por pandillas. Como resultado, la capital está separada del resto del país”, contó el dirigente sindical.

Y añadió: “La ciudad de Puerto Príncipe está casi completamente ocupada por los delincuentes: el Tribunal de Primera Instancia de Puerto Príncipe y su Fiscalía están ocupados por los delincuentes, el Primer Ministro ha abandonado su sede en favor de los delincuentes, las comisarías de policía están cerradas debido a la inseguridad, los secuestros de personas ocurren durante todo el día. Los policías secuestrados han tenido que pagar por su liberación”.

Jean Bonald informó que más de 200 mil personas han abandonado sus hogares para escapar del terror de las pandillas. “Yo tuve que abandonar mi casa, el secretario general de la CTSP y casi todos los demás miembros de la Junta Ejecutiva han huido de sus hogares. La sede de la Confederación está bajo control de grupos armados. Para darle un ejemplo, para salir de Puerto Príncipe y llegar a Gros Morne, que está a 15 kilómetros de la capital, es necesario tomar un avión hacia Les Cayes, que está a 200 kilómetros, y luego tomar un vehículo para recorrer 185 kilómetros”, relató.

“Es más fácil salir de Puerto Príncipe para ir a Miami que moverse dentro de la misma ciudad de Puerto Príncipe o salir del centro de Puerto Príncipe para ir a un suburbio que está a 10 o 15 kilómetros”, agregó.

El presidente de la CTSP afirmó que “la gente está hambrienta y, a pesar de todo, tiene armas automáticas y municiones en abundancia que provienen de Estados Unidos”.

Según denuncia el dirigente, «la Policía Nacional de Haití está abrumada y Estados Unidos prohíbe a las Fuerzas Armadas de Haití (FADH) intervenir. Los militares haitianos están presentes, pero no pueden hacer nada, ya que se les prohíbe intervenir en seguridad en el país. Para paliar el desastre, la comunidad internacional ha encargado a Kenia (África) un contingente de 1000 oficiales de policía para restablecer la seguridad. El costo de esta fuerza extranjera es de 225 millones de dólares estadounidenses al año. Los equipos y materiales de seguridad pedidos por Haití, aunque pagados, no son entregados o al menos son entregados en pequeñas cantidades”, prosiguió.

“En el plano político, la comunidad internacional ha hecho todo lo posible para desmantelar todas las formas sanas de protesta contra el gobierno. Peor aún, el gobierno tenía un acuerdo político que establecía que su mandato terminaría el 7 de febrero de 2024, cuando le pasaría el mando a un presidente electo. No se ha hecho nada para organizar las elecciones”, explica.

Las recientes manifestaciones se intensificaron luego de la llegada al país de Guy Philippe, un ex polícía y militar haitiano, formado en Ecuador, quien llamó a una “rebelión” para destituir al actual gobierno. “En medio de esto, aparece en escena Guy Philippe, arrestado en Haití por la policía haitiana y la DEA en la víspera de su juramentación como senador de la República, y que acaba de ser liberado hace un mes de la prisión de Estados Unidos después de cumplir su condena por lavado de dinero del narcotráfico”, destaca Jean Bonald.

Guy Philippe, ex policía y militar haitiano.

Y afirma: “Guy Philippe aparece en escena como un salvador, un mesías con un discurso antisistema, y se muestra dispuesto a liderar una revolución para sacar a Haití de las garras de Estados Unidos. Atrae a la multitud, porque la población está desesperada. Además, está acompañado de individuos fuertemente armados que podrían ser miembros de la Brigada de Vigilancia de Áreas Protegidas (BSAP)”

El sindicalista aclara que “este cuerpo medioambiental fue creado por el expresidente asesinado. Pero se trata de una milicia que no tiene nada que ver con el Estado. Se estima que esta milicia tiene entre 17,000 y 25,000 miembros, que no son pagados ni armados por el gobierno haitiano”.

Para finalizar, Jean Bonald deja una interrogante: “Guy Philippe, los partidarios del expresidente, una nebulosa de izquierda se unen para derrocar al gobierno de facto e ilegítimo. Haití se encuentra en una situación muy complicada. ¿Saldrá el país de un gobierno de facto e ilegítimo para caer en manos de traficantes de drogas?”

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